Las células se adaptan continuamente a su entorno gracias a complejos sistemas de comunicación interna. En el corazón, determinados receptores son esenciales para mantener una actividad equilibrada y, cuando fallan, pueden aparecer enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, todavía no se tiene un conocimiento completamento de cómo su localización celular influye en estos procesos. En el proyecto CardioLight, abordamos esta cuestión desarrollando moléculas innovadoras que pueden controlarse con luz, permitiendo activar o desactivar la actividad celular con gran precisión. Esta estrategia abre la posibilidad de modular la función cardíaca de manera selectiva y reversible. A medida que podamos aportar una nueva comprensión de estos mecanismos en sistemas vivos, sentaremos las bases para terapias más seguras y eficaces.