A pesar de los avances en las terapias de reperfusión, un porcentaje alto de las personas que sufren un infarto de miocardio desarrollan daño cardíaco extenso que compromete la función del corazón a largo plazo. Este proyecto propone el uso de fármacos controlados por luz, administrados en el intracardíacamente durante la angioplastia primaria y activados en el momento deseado. Este enfoque permite un control preciso espacial y temporal de la actividad farmacológica, reduciendo el daño tisular y el riesgo de insuficiencia cardíaca y arritmias. El objetivo del proyecto es desarrollar un fármaco que mejore el pronóstico de los pacientes con infarto de miocardio y, en consecuencia, su calidad de vida, reduzca los costes sanitarios y abra el camino a nuevas aplicaciones terapéuticas en otras patologías.