Fármacos activados con luz, la medicina localizada sin efectos secundarios

La fotofarmacologia se basa en el desarrollo de fármacos sensibles a la luz que permiten activarlos dónde, cuándo y con la intensidad necesaria.

 

La fotofarmacología es un área emergente de la ciencia que se basa en el desarrollo de fármacos fotosensibles, es decir, fármacos activables con la luz. Esta tecnología innovadora combina los fármacos con moléculas que hacen de interruptores y modifican la estructura, y por tanto la actividad biológica, con la luz. Esta modulación permite activar los fármacos en el lugar, momento e intensidad deseada, focalizando la acción de estos y evitando efectos secundarios por su acción no deseada en otros tejidos.

El grupo de investigación en Neurofarmacología y Dolor del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (IDIBELL), la Facultad de Medicina y Ciencias de la Salud, el Instituto de Neurociencias (UBNeuro) de la Universidad de Barcelona (UB), liderado por el Dr. Francisco Ciruela, acaba de presentar un derivado fotoactivable de la morfina en colaboración con el grupo MCS liderado por el Dr. Amadeu Llebaria del Instituto de Química Avanzada de Cataluña IQAC-CSIC. Además, el grupo de IDIBELL ha desarrollado un fotofármaco para tratar localmente la psoriasis en colaboración con el Prof. Kenneth Jacobson (NIDDK, NIH, Bethesda, USA), y un derivado fotocomutable de la adenosina que permite estudiar la trasmisión del dolor en colaboración con el Prof. Dirk Trauner de la New York University.

Una morfina no adictiva

La morfina, y los otros derivados de los opiáceos, actualmente son los tratamientos más potentes para paliar el dolor. Aunque se trata de medicamentos muy efectivos, la mayoría presentan graves efectos secundarios como la adición y la dependencia, además, los pacientes pueden desarrollar tolerancia a sus efectos analgésicos obligando a aumentar la dosis. En Estado Unidos se calcula que cada año mueren más de 70.000 personas a consecuencia de una sobredosis por opiáceos, y es que el 30% de los pacientes a los que se les receta opiáceos no los toman en las pautas adecuadas, esto hace que un 10 % de los pacientes acaben desarrollando dependencia al medicamento.

El equipo del Dr. Ciruela, en colaboración con el Dr. Amadeu Llebaria (IQAC-CSIC, Barcelona), han diseñado, sintetizado y caracterizado un derivado fotosensible de la morfina que se puede activar localmente a través de la luz con gran precisión. Esta morfina ha evidenciado tener efecto analgésico en ratones. Adicionalmente, la activación remota y local de este compuesto ha demostrado evitar la tolerancia al efecto analgésico y la aparición de dependencia al medicamento. El trabajo ha sido publicado en la revista British Journal of Pharmacology.

«La fotofarmacología nos ha permitido crear una aproximación terapéutica basada en opiáceos con una relación riesgo-beneficio muy óptima -declara el Dr. Ciruela-, la morfina fotosensible ha demostrado una eficacia analgésica igual de efectiva que la original pero evitando la adicción, la tolerancia y los efectos secundarios generales que suelen causar los derivados de los opiáceos«.

 

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